Ingredientes: (2 personas)
- 2 Plátanos machos
- 2 Aguacates
- 1 Tomate pequeño
- 1/2 Cebolla pequeña
- 1/2 Limón
- Cilantro fresco
- Pimienta
- Sal
- Aceite de oliva
Preparación:
Se empieza cortando en dados muy pequeños la cebolla y el tomate. Hay quien le quita la piel y las pepitas al tomate. Picamos el cilantro muy fino y poquita cantidad porque su sabor es fuerte.
Luego procedemos vaciar los aguacates; les hacemos un corte a lo largo del aguacate para separar las dos mitades, sacamos el hueso y los vaciamos con una cuchara (conviene que estén blanditos, de lo contrario no se pueden triturar).
Los trituramos con un tenedor en un bol y le exprimimos un poco de limón al gusto. mezclamos los demás ingredientes que hemos cortado anteriormente y lo condimentamos con sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva.
Lo suyo es que en vez de pimienta se use chile picante pero no me llevo muy bien con él, al igual que el cilantro que tampoco le echo.
Se remueve todo y se debe comer enseguida porque el aguacate se oxida rápidamente.
Si quieres que se conserve mejor, guárdalo en la nevera con el hueso en medio y envuelto en film transparente.
Ahora cortamos los plátanos en rodajas de un cm de grosor y los freímos a fuego medio. Los vamos sacando dejando en un plato con papel absorvente. Se aplastan (con el culo de un vaso mismo) y se vuelven a freír con el fuego un poco más vivo.
Se sazonan un poco y a comer!
Se pueden comer con el guacamole a modo de pan. En la imagen lo he servido con un poco de arroz y salsa de tomate para acompañar.

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