Las quelitas son galletas saladas típicas de Mallorca y aunque son fáciles de hacer, requieren mucho tiempo para la fermentación y la cocción. Pero vale la pena por lo adictivas que son...
Ingredientes:
- 25 gr. de levadura fresca
- Aceite de oliva suave (o girasol) 1 tacita de café
- Manteca de cerdo (1 tacita de café)
- Sal (1 cucharada de postre)
- Harina de trigo o integral (aprox. 600 gr)
- Agua (1 vaso)
- Opcional: semillas de sésamo, pipas...
Preparación:
Empezamos calentando un poco el agua para diluir en ella la levadura y la manteca. Una vez derretidos, añadimos el aceite y la sal. Vamos echando poco a poco la harina.
Integramos con la harina los cereales si hemos decidido agregar alguno. Yo por ejemplo, las hice integrales con sésamo y pipas tostadas (antes muerta que sencilla).
Amasamos un buen rato y seguimos agregando harina hasta que consigamos una masa consistente y que se pueda moldear (como si quisiéramos hacer pan).
Una vez que ya estemos hartos de amasar o que consigamos la textura deseada, aplanamos la masa con un rodillo. No la dejes muy gruesa porque esta masa se tiene que doblar por la mitad como si cerraras un libro.
Cuando la dobles, se pasa el rodillo por encima hasta que quede poco menos de un centímetro de grosor. Esto hace que luego las quelitas se puedan abrir por la mitad.
Ahora, haciendo uso de la imaginación, escogemos los moldes según el tamaño que queramos; un tapón de botella, un vaso de chupito, el bote de las pastillas multivitamínicas, etc...
Una vez hemos saqueado la casa buscando moldes, empezamos a perforar la masa. Retiramos la masa sobrante con la que de nuevo repetiremos el procedimiento de amasado-rodillo-doblado-perforado. Los circulitos los vamos colocando sobre una bandeja. Es importante que si queremos hacer distintos tamaños, en una misma bandeja sean todas iguales porque nos van a quedar las grandes albinas y las pequeñas africanas.
Cuando la bandeja esté llena, las aplastamos en el centro (sin miedo) con un objeto de punta redonda (lo dejo a vuestra imaginación) y fabricamos el perforador de quelitas (yo lo he hecho con un corcho de vino y cinco palillos redondos). Las perforamos en el centro una a una.
Se dejan fermentar entre 45 min - 1 hora, teniendo en cuenta que en el horno es probable que aún crezcan más.
Las metemos en el horno con calor en ambos lados a una temperatura media (160º) para que no se quemen por fuera ni se tuesten demasiado y queden hechas por dentro.
Bon profit!